Brindo por el siempre y por el nunca.
Nunca pensé a mi paraíso llegara la
niebla,
mientras tu presencia lentamente de
aquí se aleja.
Quiero gritar pero mi boca quedose
sin habla,
quiero encarar a la suerte al ver
como ríe y festeja.
Nunca imaginé partieras tan pronto,
yo recién a tu lado aprendía a amar.
Una lágrima desciende mientras la
realidad afronto,
pensando frente al mar tu cuerpo
entre mis brazos estrechar.
Es muy difícil explicar el dolor de
mi corazón
pero es tan fácil percibir aquella
soledad.
Aún puedo saborear de tus besos su
sazón
y sentir tu mano junto a la mía
viendo la inmensidad.
Pensar que fuiste abrigo en el
invierno de mi alma,
que en noches como ésta acariciaba
tiernamente tu rostro.
Son infinitos sentimientos. ¿Podré
recuperar acaso la calma?
Vuela por el rojizo atardecer
mientras yo aquí me frustro.
Kikin.
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